Kleine Kneipe, Ñuñoa

domingo 6 de mayo

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Kleine Kneipe Ñuñoa

Cómo llegué

Con mi compañero de mil batallas, Sebastián Rubio, habíamos leído que el Kleine Kneipe era una de las mejores sangucherías de Santiago. La habían recomendado en televisión y en algunas columnas, y como andábamos con el diente largo, partimos con las expectativas por las nubes.

Fotos con mi Xperia X

El restaurante Kleine Kneipe

Es un local alemanote, con harta madera por dentro. Afuera al nivel de la calle tiene una terraza pequeña pero agradable. Es famoso por ofrecer la cerveza de Limache Tauss Bräu, que incluso tiene una variedad ahumada por si quieren probar algo más innovador. Ojo que tienen tres locales: uno en Román Díaz, otro en Irarrázaval y este de Manuel Montt.
El lugar es rico igual, y creo que funciona perfecto para ir a tomarse unas cervezas con los amigos.

Otro punto del que todos hablan son sus hamburguesas. Sin embargo, quería probar los sánguches gourmet. Grueso error.

La carta

Ofrecen seis sándwiches gourmet (con nombres de ciudades alemanas), ocho hamburguesas y cuatro opciones de ave. Además, puedes armar el sándwich a tu pinta. Tienen amplia carta de cervezas, contando artesanales, nacionales e importadas.

El sándwich: Churrasco Stuttgart

Les cuento que partimos mal, porque no tenían baguette, que era el pan que correspondía al sándwich. Me apesta cuando pasa eso, pero no me quería hacer problema así que seguimos la recomendación del mozo de pasar al frica.

Cuando llegó el churrasco, se veía bien. La lata fue que se quedó en eso: solo se veía bien, porque tanto para Seba como para mi, fue muy fome de sabor. Nada especial.

El queso era una especie de Gauda (no me supieron decir cuál, pero me la juego, además que Seba asegura haber visto el envase) que admito que no es mi preferido. Siento que para un sándwich queda mucho mejor un Mantecoso, un Mozzarella, un Cheddar… ¡opciones hay varias! Pero el Gauda siento que es el más fome. Es más como para un planchado jamón queso en mi opinión. Y hecho en tu casa. Cuando no tienes más ingredientes. Jajaj ya, mejor paro.

 

Lejos lo peor fueron los champiñones. Eran ciento por ciento desabridos. Insípidos. Tenían contextura como si fuesen de tarro (en conserva). Eran medios plásticos, ¿han cachado esos champiñones? Puaj. Aún así, era de los sabores que más se notaban (lamentablemente). Y la cebolla, juro que mi paladar nunca supo que existían.

Lo que sí me dejó feliz fue la salsa que acompaña las papas fritas. Es un barbecue casero con salsa ácida y todo.¡Me encantó! (Ahora que lo pienso, debería habérsela echado al sándwich, pero ya fue).

Y les voy a dar un tip: gracias al consejo de un amigo, me la jugué pidiendo una michelada (completa eso sí, nada de andar pidiendo solo con limón y sal. Noooo, es con tutti la cosa. Con salsa inglesa y tabasco). Eso sí, le hice un pequeño cambio. La pedí con Cerveza Austral Calafate en vez de una lager. Y les prometo que es una maravilla. Grandioso invento que me ayudó a pasar las penas, y que seguro seguiré pidiendo.

En resumen

Ningún brillo.
Pensaba que me iba a encontrar con un manjar de los dioses, y pasó como un sándwich más en mi vida. Admito que hasta me dio un poco de pena. Es raro porque no se condice con la fama que tiene.
¿Será que sí o sí hay que pedir hamburguesas? Tal vez para la próxima… si es que la hay.

SÁNGUCHE:

Stuttgart

NOTA:

Local:

Kleine Kneipe

Precio:

$5.930

Dirección:

Manuel Montt 2780, Ñuñoa, Santiago

Ingredientes:

Churrasco a la plancha, queso fundido, cebolla caramelizada y champiñones a la mantequilla, en baguette

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