Shake Shack, Nueva York

Shake Shack, te quiero en Chile

Shake Shack Nueva York

Cómo llegué al Shake Shack

¿Cómo llegué? ¿Que cómo llegué? ¿Me están molestando? El encontrón con Shake Shack no fue algo casual. Lo planifiqué muchísimo. Tanto, que incluso voté por Nueva York por sobre otros destinos porque quería probar esta mítica hamburguesa. Y es que toooodos hablan de ella. Que es la mejor de Nueva York. La mejor hamburguesa de Estados Unidos. Five Guys no le llega ni a los tobillos, dicen otros. Y hasta que Streat Burger, la nueva hamburguesería de Santiago que la está rompiendo, le copió (vean aquí mi crítica al Streat Burger).

Bueno. La cosa es que ya tengo medio chato a mi viejo diciéndole todos los días que tenemos que ir al Shake Shack. Antes de ver la Estatua de la Libertad. Incluso antes de ir al Empire State y otras cosas. Sí. Porque mi principal razón de venir a Nueva York era probar esa tan pero TAN recomendada hamburguesa.

 

El restaurante Shake Shack

Shake Shack es una cadena de restaurantes dedicados a las hamburguesas. Eso sí, primero partió como un humilde carro de hot dogs en el Parque de Madison, el año 2004.

Con solo un par de meses, le empezó a ir tan bien, que pasó del carro al primer local, en ese mismo local (y obviamente, ese fue el que visité). De ahí, su historia es ya conocida, donde ha conquistado varios países.

Ha sido tanto el éxito, que para su primer local existe una webcam que muestra el nivel de fila que hay a través de su página web. Así, puedes hacerte una idea de cuánto tendrías que esperar para poder probar una de sus mágicas hamburguesas. Por suerte, fui muuuy temprano y no me tocó nada de fila. En todo caso, avanza rápido. Muy rápido.

Shake Shack usa carne Angus, y se jacta de no usar ningún tipo de hormonas ni nada. Todo 100% natural. Pero aparte de sus hamburguesas, sus papas fritas con salsa de queso Cheddar y sus milkshakes lo han catapultado a ser uno de los íconos hamburguesísticos de Estados Unidos. Así que si vienes a Nueva York, tienes que ir a un Shake Shack. Les dejo su página web.

 

La carta de hamburguesas del Shake Shack

El Shake Shack al que fui, en el Madison Park, ofrece cinco hamburguesas (una de ellas vegetariana).

La clásica “ShackBurger” es una cheeseburger con lechuga, tomate y la salsa ShackSauce. La puedes pedir simple o doble.

La vegetariana, llamada “Shroom Burger”, reemplaza la carne Angus por un champiñón Portobello frito, relleno con quesos Cheddar y Muenster (un queso francés con denominación de origen, muy rico). El resto, igual que la clásica.

La que me pedí yo, la “Shack Stack”, une lo mejor de los dos mundos. Es la cheeseburger CON la Shroom Burger. BOOM! Hamburguesa Angus + Champiñón frito. Nada de andar con pequeñeces.

 

La hamburguesa Shack Stack del Shake Shack

¿Es normal que haya estado tan ansioso por probar esta hamburguesa? Jajaj les juro que parecía niño chico esperando al Viejo Pascuero en Navidad.

Bueno, por suerte, la hamburguesa del Shake Shack era muy rica, porque si no, me hubiese desilusionado mucho.

No es la mejor que he probado, pero es muuuuy buena.

El pan es un “potato roll”, como el del McDonald’s, pero bien hecho. Eso sí, es muuuuy delgado. De hecho, se parece harto al del restaurante chileno Streat Burger (creo que el del Streat es mejor incluso, porque tiene más consistencia).

El premio aquí se lo lleva el champión Portobello frito. Y es que cuando lo muerdes, explota una bomba de quesos derretidos que es capaz de enamorar a cualquiera. Además, admito que nunca había probado el queso “Muenster”, y me encantó.

Era una hamburguesa perfectamente balanceada. El sabor suave de la hamburguesa, la frescura de la lechuga y la intensidad de ambos quesos. Exquisita. Los tomates, quizás los hubiese sacado.

 

En resumen: Shake Shack, llega rápido a Chile por favor

Me encantó. De hecho, creo que voy a pasar de nuevo para poder probar una con Cherry Pepper y tocino ahumado. Además, no probé sus famosos Milk Shakes! Así que tengo tarea pendiente.

Lo que sí probé, gracias a que mi viejo lo encontró muy dulce, fue el chocolate caliente. Yo, lo encontré impactante. Me lo tomé al seco, de hecho jajaj. Y la cerveza (sí, porque en Estados Unidos venden cerveza en todas partes, hasta en el Burger King), rica también. Es de la casa, y la tiene en schop. Me sorprendió.

Shake Shack, cuando quieras venir a Chile, me avisas. Feliz seré tu “damo” de compañía.

SHACK STACK

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